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lunes, 19 de mayo de 2014

Cuatro españoles logran crear el coche sin conductor en versión «lowcost»

Se trata de un sistema que podrá adaptarse a cualquier vehículo para hacerlo inteligente

Cuatro españoles logran crear el coche sin conductor en versión «lowcost»


El futuro rueda subido a coches que se conducen solos, cuyas ventajas, dicen los expertos, es que reducirá los accidentes de tráfico y mejorará el transporte. ¿Ciencia ficción? Lo cierto es que sus avances, con Google a la cabeza en cuanto a innovación, están investigándose, aunque aún quedaría mucho tiempo para poder ver uno de ellos por las calles.
Pero desde España también se prueba. Cuatro ingenieros de Telecomunicaciones españoles han creado un dispositivo que permite utilizar un coche convencional sin necesidad de coger el volante. Aunque en poco se parece a los ya famosos vehículos inteligentes de Google, este dispositivo patentado por la Universidad de Alicante se puede acoplar a cualquier coche de conducción manual para convertirlo en un robot de altas prestaciones.
Todo esto, además, podrá conseguirse sin necesidad de un importante desembolso económico y usando tecnología completamente española, según ha afirmado en una entrevista a Efe el doctor Tomás Martínez Marín, principal responsable de la investigación. «Lo hemos ideado, en principio, para el transporte de cargas en el sector industrial y para vehículos que puedan moverse en recintos cerrados, como parques temáticos, aeropuertos o campos de golf, ya que la legislación actual no permite la circulación de un vehículo automatizado por la carretera convencional», ha indicado. De igual manera, este dispositivo sería «ideal» para ser utilizado por personas discapacitadas o ancianos, ha apuntado el investigador.
Como demostración práctica, estos ingenieros pertenecientes al grupo de investigación de Señales, Sistemas y Telecomunicación de la UA ha automatizado un carro de golf que circula de forma autónoma por el campus universitario. «Hemos incorporado a este carro de golf actuadores -un motor que mueve el volante y una placa microprocesadora que se encarga de acelerar y frenar-, un sensor láser, que sirve para que el vehículo perciba el entorno, y dos cámaras instaladas en la parte superior para reconocer objetos y personas con visión artificial», ha detallado. Asimismo, dispone de un ordenador que procesa toda la información de entrada y actúa sobre el volante y el pedal para mover el vehículo, que es capaz, además, de calcular el itinerario más óptimo y evitar los obstáculos, ya sea un árbol, una pared e, incluso, una persona.

Vehículos de bajo coste

A diferencia también de los vehículos guiados automáticamente (AGV), que se basan en la utilización de rutas establecidas previamente, es decir, guiados mediante líneas pintadas o por láser, el dispositivo de la UA posibilita la adaptación del robot móvil al entorno, en lugar de al revés, con lo que supone un ahorro de coste. Este trabajo de investigación se fundamenta en nuevas técnicas de aprendizaje por refuerzo y de percepción y localización en el entorno, gracias a unos algoritmos (software) desarrollados y patentados por estos ingenieros.
«La novedad de este dispositivo estriba igualmente en su bajo coste y en su adaptación a vehículos convencionales ya existentes, de manera que éstos se pueden reutilizar», según Martínez Marín. Los inventores de este dispositivo acaban de finalizar el proyecto a nivel de investigación, tras ocho años de trabajo y con un presupuesto bastante escaso. Ahora pretenden constituir una compañía de base tecnológica para seguir profundizando en esas aplicaciones y poder vender sus productos a las empresas, porque, afirman, este sector es «crucial».
A la pregunta de si la implantación de estos robots móviles en la industria quitará empleos, Martínez Marín ha afirmado: «al mejorar la automatización en los centros de trabajo, aumenta la productividad, baja el precio del producto y, por consiguiente, las empresas son más competitivas, pueden vender mucho más y mantener las plantillas en otras tareas menos rutinarias».

martes, 6 de mayo de 2014

IK4-Tekniker presentará un robot bi-manipulador en la BIEMH

El centro tecnológico vasco ha creado un robot  de dos brazos y un torso que responde a las exigencias de la producción.


El robot bi-manipulador. Foto: IK4-Tekniker.



IK4-Tekniker presentará su robot bi-manipulador en la Bienal de Máquina Herramienta (BIEMH) que se celebrará en el Bec de Barakaldo entre el 2 y el 7 de junio.
El robot, que cuenta con dos brazos y un torso, responde a las exigencias prácticas de la producción y además, aporta soluciones que permiten la automatización flexible en diferentes aplicaciones para sectores como el aeronáutico o el de electrodomésticos.
En la 28 edición del BIEMH los visitantes tendrán la oportunidad de ver al robot en acción, ya que hará una demostración de montaje y desmontaje de un conjunto integrado en una batería Redox.
El robot está diseñado para trabajar en un entorno colaborativo en el que el técnico y el robot compartirán un espacio abierto físico sin barreras, por lo que IK4-Tekniker ha precisado que, “es necesario desarrollar sistemas de percepción del entorno que permitan la interacción segura entre humanos y robots".

martes, 1 de abril de 2014

Nueva prótesis de brazo permite que un hombre recupere el tacto

Dennis Sorenson perdió parte de su brazo izquierdo en un accidente ocurrido hace 10 años. No fue ningún accidente de tráfico ni laboral, sino que la tragedia ocurrió cuando Sorenson estaba manipulando un cohete de fuegos artificiales, el cual explotó en su manocausándole la grave lesión. Como resultado, los médicos tuvieron que amputar parte del brazo.
Desde eso entonces, Sorenson, que ahora tiene 36 años, ha estado utilizando una prótesis corriente para llevar a cabo la mayoría de las tareas diarias. El problema de las prótesis tradicionales es que, obviamente, no podemos sentir nada con ellas. Pero la suerte de Sorenson cambió cuando comenzó a formar parte de un nuevo estudio entorno a una prótesis avanzada.
Lifehand 2 es el nombre que recibe la nueva creación de un grupo de investigadores del Federal Institute of Technology de Suiza (entre otros) y permite que el usuario recupere la sensación del tacto perdida. La prótesis es colocada a través de una cirugía, en la cual además se insertan pequeños conductores eléctricos en el brazo de la persona, los cuales se encargan de conectar los sensores ubicados en los dedos con los nervios del brazo.
Lifehand 2 ha permitido que Sorenson distinga distintas cosas y texturas. Es capaz de diferenciar una pelota de baseball de una mandarina, una botella grande de una pequeña y otras comparaciones similares, todo a través del tacto por supuesto.


Sorensen dice que la experiencia es increíble, ya que por primera vez en años su brazo izquierdo y su cerebro vuelven a trabajar juntos como ocurría antes del accidente.