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viernes, 26 de diciembre de 2014

Siemens se 'aplana' y marca el camino para la Industria 4.0
  • Siemens ha optado por dividir sus cuatro grandes áreas en 10 para "captar nuevas oportunidades de crecimiento".
  • Se marca hasta 2015, la eficacia; hasta 2017, fortalecer el 'core business'; y en 2020 alcanzar la automatización y conectividad.
Europa quiere fábricas inteligentes. En 2020, el sector manufacturero debería estar completamente automatizado y conectado. El reto de la Industria 4.0 (la cuarta revolución industrial) es ambicioso, pero es la única alternativa posible para incrementar la eficacia de la producción, reducir los tiempos hasta llegar al mercado y aportar la flexibilidad que demanda en consumidor de hoy. La implementación de las últimas tecnologías en las factorías ya está a la orden del día. Pero, ¿por dónde empezar? ¿Es mejor robotizar primero las plantas de fabricación o implementar tecnologías de la información? Siemens no tiene dudas. Antes que nada hay que reconsiderar la estructura de la compañía.
La empresa alemana es uno de los principales impulsores privados de la Industria 4.0. No sólo idea soluciones para que otros puedan automatizar sus fábricas, sino que quiere servir de ejemplo de las bondades de esta nueva forma de producción. Su estrategia de reindustrialización se asienta en un cambio en las áreas de negocio clásicas. Si se especializaba en cuatro campos (energía, salud, industria e infraestructuras), ahora lo hace en 10, que a su vez se especializan en otras tantas divisiones. «Queríamos focalizar nuestras oportunidades de crecimiento», explica el responsable de estrategia de Siemens, Horst J. Kayser, desde su sede central en Múnich.
«Una organizaciónplana en la cadena de suministros y orientada hacia el mercado puede traer nuevas posibilidades»
Una planta de automoción, basada en la tecnología de automatización...
Una planta de automoción, basada en la tecnología de automatización de Siemens.

Con tres objetivos por bandera (la electrificación, la automatización y la digitalización), la multinacional ha dividido su actividad en pequeñas áreas, remodelando así toda su estructura general. «Una organización plana en la cadena de suministros y orientada hacia el mercado puede traer nuevas posibilidades», señala Kayser. ¿Un ejemplo? Siemens ya no tiene una gran división de energía, sino una de gas, una de energía eólica (y renovables) y una de gestión energética. En cada una de ellas, la empresa ha seleccionado los campos más interesantes en función de su potencial de crecimiento entre 2013 y 2020. Y a partir de esa información ha creado otras nuevas subdivisiones. Dentro de energía eólica, siguiendo con el mismo ejemplo, las tecnologías offshore (aerogeneradores en el mar) cobran especial protagonismo, ya que Siemens ha calculado un incremento del 18% del sector en seis años. En gestión energética, por su parte, destacan las redes de distribución inteligentes, con un 7% de expansión. «Los consumidores están pasando a convertirse en prosumidores, generan su propia electricidad y las redes tendrán que estar preparadas para absorberlas», explica el responsable de estrategia.
Tras la remodelación de su estructura en divisiones, Siemens ha programado su llegada a 2020 en tres grandes etapas. La primera, que finalizará en 2015, busca la eficacia. En poco más de un año, la empresa focalizará sus esfuerzos en «reducir costes y lograr la excelencia en los negocios», comenta Kayser. La segunda, que llegará hasta 2017, persigue el fortalecimiento de sus actividades principales, gracias a un portfolio que se asienta en los imperativos estratégicos. Y la tercera sólo se centra en una cosa: escalar. «A partir de 2017, intentaremos crecer en los campos más atractivos de negocios para nosotros».
Una planta de automoción, basada en la tecnología de automatización...
Una planta de automoción, basada en la tecnología de automatización de Siemens.

lunes, 17 de noviembre de 2014

ROBOTS, SENSORES Y REALIDAD AUMENTADA, CLAVES EN NUEVAS FÁBRICAS INTELIGENTES

Robots inteligentes que trabajan de forma amigable con operarios, multisensores para que las máquinas se comuniquen, realidad aumentada para visualizar prototipos, eso y más es lo que se denomina la revolución de la "industria 4.0" o de las fábricas "inteligentes" en donde el sector español busca embarcarse.

El "internet de las cosas", ese fenómeno de conexión de gente, datos y máquinas, impulsado por la proliferación de multisensores conectados entre sí, también está llegando a la industria para revolucionar los procesos tradicionales. El consumidor de esta era de fábricas sin humo demanda cada vez más productos a "la carta" diseñados por el mismo y además los quiere rápido en casa. Según expertos, esta industria 4.0 debe prepararse para garantizar una oferta individualizada en tiempo real.

De hecho, empresas como Nike ya permiten el diseño individualizado de zapatillas: elegir texturas, tejidos, colores. Además, fabricantes de productos alimentarios como "muesli" están dando opción a personalizar cereales (cantidades, ingredientes añadidos, tipo de embalaje).

El subdirector de Industria y Transporte de Tecnalia, David Sánchez, la ingeniera Loreto Susperregi, de IK4-TEKNIKER y Javier Lizarralde, director de investigación de IK4-IDEKO han explicado a Efefuturo que esta nueva forma de producir será clave para competir y ya empieza a calar en España. Especialmente, han precisado, en territorios como el País Vasco, en donde se han celebrado recientes citas internacionales con expertos para impulsar ese concepto de fábricas "inteligentes".
  • Entre sus características está la robótica colaborativa, con máquinas que ayudan al operario en tareas repetitivas o peligrosas sin agredirlo al reconocerlo y con el que ya pueden compartir actividades en un mismo lugar físico.
  • También, sistemas ciberfísicos, con la proliferación de diminutos ordenadores con sistemas embebidos en la fabricación y enormes funcionalidades para procesamiento de información.
  • Asimismo, la sensorización, la visión inteligente y la realidad aumentada, con máquinas que aprenden por sí mismas bajo la tutela del operario que es pieza clave en esta fabricación, y al que ofrecen asistencia con tecnologías como gafas interactivas.
  • La fabricación aditiva o por capas también es fundamental en esta nueva industria porque ahorra tiempo y dinero frente a técnicas tradicionales como prototipos a partir de moldes que resultan muy costosos cuando los pedidos son poco voluminosos.
  • Asimismo el "Big data", esa tecnología de análisis de ingentes cantidades de datos que reutilizados con "inteligencia" ofrecen grandes funcionalidades, y que pueden almacenarse y procesarse en tiempo real desde sistemas de computación en la "nube".
En esta incipiente carrera industrial 4.0, España se encuentra en buena posición, "en la parrilla de salida", según David Sánchez, subdirector de Industria y Transporte de Tecnalia.

"No podemos dejar pasar esta oportunidad", porque hasta el momento, "ningún país se ha posicionado en cabeza", ha añadido.

En estos momentos la industria española "tiene la opción de subirse a esta revolución", y de no hacerlo perderá competitividad, ha añadido el responsable de esta empresa asentada en España desde hace 120 años.

En este nuevo marco de producción, Zebra Technologies ha creado una tecnología en la nube que interconecta dispositivos y es muy útil para industrias como la farmacéutica, cuyos productos exigen rangos de temperatura determinados en toda la cadena de distribución, según su director general en España, Marco González.

SAP es otra empresa muy comprometida con esta industria y está desarrollando con BMW una plataforma en la "nube" para ofrecer servicios a socios externos.

lunes, 3 de noviembre de 2014

La tecnología 3D convierte a Ortoplus, con 40 técnicos en plantilla, en el primer fabricante de férulas transparentes


«La ortodoncia es un sector de tres o cuatro gigantes que vienen a comerte»



Jesús García Urbano, en el laboratorio de ortodoncia que fundó hace 25 años.
  • Jesús García, fundador del laboratorio líder del país en corrección dental. 
  • La tecnología 3D convierte a Ortoplus, con 40 técnicos en plantilla, en el primer fabricante de férulas transparentes.
De este laboratorio que ocupa un antiguo saladero de pescado en el Soho salen cada mes dos mil férulas transparentes para ortodoncia y terapias contra el ronquido con destino a clínicas de toda España y de varios países. La genética de emprendedor y la visión tecnológica y comercial de este coíno se aliaron hace 25 años para el éxito de Ortoplus, hoy el centro puntero de su sector gracias a la primera impresora 3D a la que se ha dotado de un software específico creado en colaboración con investigadores de la Universidad. Es uno de los grandes activos de esta empresa con 40 empleados -mayoría de informáticos y diseñadores- y que cuenta con patentes mundiales en dispositivos antirronquido. Es de las pocas pymes en un sector dominado por gigantes. Hace un año abrió oficina en Oxford para el mercado europeo.

Trabajamos en un proyecto de prótesis que faciliten la cirugía.

¿Siempre tuvo claro que el camino era innovar?
Desde el primer momento. Yo siempre asistía al congreso mundial de nuestra especialidad en Estados Unidos y cada novedad me la traía para acá, donde el retraso era tremendo en informática y software de prototipado. De España no iba nadie, algunos ortodoncistas, pero técnicos ninguno. En 1991 yo no había visto todavía en España un ordenador en un laboratorio dental. El afán por mejorar me viene desde que estudié en la cátedra de ortodoncia, en la Complutense, donde me formé como técnico ortodoncista. Después de terminar me quedé tres años más. Fueron años de cambio tecnológico. Hoy, el médico sin herramientas de software para el diagnóstico se queda atrás en poder prever la evolución de una enfermedad o de un tratamiento y de mostrarle al paciente cuál será el resultado. En los dos últimos años, el escáner intraoral, del tamaño de un lápiz, es capaz de captar tres mil imágenes por segundo, te graba la información y la recrea en una imagen tridimensional. Eso te permite en un caso por ejemplo de apiñamiento dental alinearlos, simular el movimiento de las piezas en relación a la información digitalizada sobre los tejidos blandos de la cara. Por así decirlo, se coloca la boca tratada dentro de una cara. Hemos ido abriéndoles camino a las clínicas.

Nadie puede imaginarse que aquí hay más ingenieros y diseñadores que técnicos dentales»

No hay un censo de clínicos más o menos tecnólogos, pero la élite española de los odontólogos son clientes»


¿Tan poco extendida está esta tecnología?
Solo disponen de ella el 4 o 5 por ciento de las clínicas. Es muy cara, pero no sólo por eso. También influye mucho la edad del médico y su actitud ante la tecnología.

¿Hay algún sello que acredite el nivel tecnológico en su sector?
No hay un censo de clínicos más o menos tecnólogos, pero la élite de los odontólogos españoles son clientes nuestros. Tenemos las primeras máquinas para prototipajes de modelos virtuales que el médico puede ver desde su ordenador. La primera impresora 3D llegó hace cuatro años y la grande, hace dos. La primera hace hasta 32 férulas diferentes en cuatro horas y la de abajo 65. El fabricante israelí estaba loco por contar con un cliente en España y me ayudaron a comprarla y a ser así 'embajador' de su tecnología. No hay muchas en España, tres o cuatro laboratorios y ninguno con todo para ortodoncia invisible. De hecho Ortoplus maneja un nivel tecnológico muy superior al 80 por ciento de nuestros clientes. Podemos fabricar un tratamiento de ortodoncia con toda la información remitida en un e-mail, algo impensable hace solo tres años. Los errores y el factor humano se minimizan. Estamos hablando de una precisión de 0,02 milímetros de movimiento de un diente y de que podremos mostrar al paciente el resultado futuro de su tratamiento en su Iphone. A cada proyecto nuestro le siguen estudios, avales científicos, acciones comerciales.

¿Y la experiencia con la UMA?
Muy contentos. El software de tratamientos de ortodoncia LineDock es una plataforma entre las clínicas y nosotros. Hemos estado dos años con cuatro especialistas en lenguaje de computación, pero el proyecto lo hemos financiado nosotros.

¿Qué formación predomina en la plantilla de su empresa?
Nadie puede imaginarse que haya más ingenieros y diseñadores e informáticos que técnicos dentales. ¡Esto ha cambiado tanto! La mitad no trabajan en tema dental. Cuando vienen compañeros lo ven inconcebible.

¿Y cómo afronta eso?
Siendo suficientemente fuerte para defenderte. En Alemania, que un producto español compita lo llevan mal. Allí, el tratamiento de ortoapnea es gratis y si el producto entra en ese mercado, figúrese.... Las empresas clásicas se ponen nerviosas, por eso hay que tener los pies en el suelo y buen asesoramiento, cumplir toda la normativa, resistir. También pasa con americanos, canadienses o australianos. Es una continua lucha. Como estamos en el sur de Europa, hace un año decidimos montar una oficina en Oxford. No es lo mismo vender desde España a un noruego que hacerlo desde Reino Unido.

¿El liderazgo en este sector es más estadounidense que europeo?
Más estadounidense pero porque los asiáticos aún no se han metido.

¿Y se meterán?
Totalmente. Los pakistaníes, indios, indonesios le van a dar la vuelta. A ellos un software dental les cuesta 2.000 euros y aquí son 20.000. No nos queda más remedio que tener un escudo propio, y sobre todo que lo tengamos pagado.