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martes, 13 de mayo de 2014


baner 10 aniversario SIF



REALIZACIONES Y RETOS DE LA SOCIEDAD DE INGENIERÍA DE FABRICACIÓN


Después de 10 años desde la creación de la sociedad de ingeniería de fabricación, veamos un análisis de su trayectoria, sus objetivos logrados y sus metas a alcanzar en los próximos años de mano de su presidente fundador, Fernando Torres Leza



CARTA DE NUESTRO PRIMER PRESIDENTE

Se cumplen diez años de funcionamiento de la SIF y, aceptando una amable invitación de la actual Junta Directiva, aprovecho esta oportunidad para recordar algunos planteamientos fundacionales, analizar sus principales logros y evaluar posibles retos o perspectivas de futuro. Las tres siglas citadas, elegidas por los socios fundadores tras meditadas consideraciones, me sirven para esta breve revisión.

La SOCIEDAD asume en nuestro ámbito la función de dignísimas asociaciones que han recorrido y marcan un camino similar en otros países con más trayectoria histórica, capacidad económica y estabilidad organizativa. El Reino Unido, Estados Unidos y Alemania, en síntesis, ofrecen modelos dignos de emulación, reflejada en documentos como revistas, libros, informes, actas de congresos, etc. En España es justo mencionar la aportación de asociaciones convergentes, como AFM-INVEMA, AENOR, AEC y algunas asociaciones sectoriales. La existencia constatada de varias entidades afines en cada país confirman la rica variedad de matices que la Ingeniería de Fabricación ofrece.

El segundo gran concepto que nos define, la INGENIERIA, es la concreción de la ciencia aplicada para la creación y oferta social de nuevos productos y técnicas. Un modelo marco muy exitoso en Europa es la Asociación de Ingenieros Alemanes, VDI, fundada en 1856. De los más de 600.000 ingenieros alemanes actuales, la cuarta parte pertenece a ella, y unos 12.000 son miembros activos, distribuidos por todo el país y con las más diversas especializaciones. Sus obras más destacables son: las prestigiosas recomendaciones técnicas o “Richtlinien”, muchas de ellas consolidadas en normas superiores, como la genial serie DIN 8580 “Clasificación de los Procesos de Fabricación”, tan completa como esencial para la enseñanza y la profesión; el periódico técnico-económico de gran formato, “VDI-Nachrichten”, con una tirada de unos 200.000 ejemplares semanales para sus socios y público en general; el apoyo a Congresos y revistas especializadas, etc. Buscando un paralelismo en España, podríamos hallarlo, con notable distancia en eficiencia y aportación social, en nuestro mejorable modelo de colegios profesionales.

Simplificadamente, la tecnología de FABRICACION equidista y combina la creatividad, la producción organizada en el taller y la ingeniería de la calidad. La infinidad de recursos aplicables en una fábrica la configuran como uno de los sistemas técnicos más complejos y hace que un buen diseño pueda reproducirse industrialmente con la mayor garantía de calidad. La competitividad obliga también a que la amplitud de mercado, la logística y el precio acompañen a las condiciones anteriores. Por la potencia de sus empresas multinacionales, por la mayor difusión de la lengua inglesa y su extensión hacia el mercado mundial, resulta digno de emulación el prototipo norteamericano de la SME, cuyas siglas traducidas a nuestro idioma y muchos de sus objetivos se reproducen en nuestra Sociedad de Ingeniería de Fabricación.

Siendo el trabajo esencial para la calidad de vida, es de justicia dar a conocer que las fábricas, y dentro de ellas las áreas de investigación, producción y calidad, mantienen de forma competitiva un gigantesco número de empleos directos y muchos más indirectos. Y de enorme utilidad, pues generan y acercan a la sociedad productos variadísimos, esenciales para la vida moderna, a precio asequible. Se confunde el término fabricación o sus tecnologías con la elaboración tradicional y manual, incluso en la desfasada voz inglesa “manufacturing” o en nuestra obsoleta “mano de obra”. Las industrias de fabricación más competitivas, como las del automóvil, ferrocarril, máquina-herramienta, aeronáutica, electrodomésticos, instrumentos de precisión, etc., combinan la mayor automatización con la paralela contratación y actualización de empleados cualificados. Hoy es necesario optimizar todos los recursos y turnos, empezando por las 8.765 horas que el calendario anual nos ofrece gratuitamente. Se requiere un planteamiento integral, de la A a la Z, incluyendo el análisis filosófico, la informatización avanzada o la potenciación de los valores humanos, sin las limitaciones de una visión parcial de la fabricación.

En estos diez primeros años la Sociedad de Ingeniería de Fabricación y sus miembros, sobre todo profesores universitarios españoles, han dejado huellas dignas de mención. Basta citar su serie de Congresos SIF-MESIC, el seguimiento de los planes de estudio, la difusión de ayudas a la investigación, el apoyo a trabajos y proyectos estudiantiles, o el reconocimiento a colegas destacados, así como a universidades, asociaciones y empresas con notable aportación a la innovación y desarrollo de la tecnología de fabricación: Patentes Talgo, UNED, AFM-INVEMA, AENOR… Recientemente hemos conseguido difundir la imagen de calidad de la ingeniería española haciendo triunfar con nuestros votos la candidatura del ingeniero José Luis López Gómez al Premio al Inventor Europeo del año 2013 de la Oficina Europea de Patentes.

Además del legítimo orgullo por estas realizaciones, quiero destacar la excelente relación entre los socios y órganos de la Sociedad, que facilita el relevo en el esfuerzo y la especialización de tareas, entre ellas las de las sucesivas Juntas Directivas. Por todo ello deseo al actual equipo directivo y a los grupos de trabajo de la SIF el mayor de los éxitos, tanto en sus labores de continuidad y fomento de la colaboración en nuestro país, como en sus proyectos para ampliar la participación del mundo empresarial y la internacionalización de sus acciones, especialmente en el ámbito iberoamericano, por nuestra mayor afinidad cultural y potencial de desarrollo.

Un cordial saludo,

Fernando Torres Leza,

Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza

Primer Presidente de la Sociedad de Ingeniería de Fabricación




domingo, 4 de mayo de 2014


Open Source Watch, un reloj impreso en 3D y con Arduino que te puedes fabricar

Open Source Watch

Si hay tres tecnologías que están sonando con fuerza en los últimos meses esas son sin duda los wearables, Arduino y las impresoras 3D. No son las únicas, está claro, pero su protagonismo es incuestionable. Tres categorías que ya tienen suficiente recorrido aunque con mucho camino por delante. Open Source Watch, el proyecto del que os hablamos hoy, viene a combinar estas tendencias en un mismo dispositivo que se coloca en nuestra muñeca.

Como podéis deducir por el nombre, y la foto que encabeza el artículo, estamos ante un reloj inteligente como Pebble o Samsung Gear. Sin embargo cuenta con unas cuantas singularidades que le hacen muy atractivo. Por un lado la carcasa se ha fabricado con una impresora 3D y en su interior nos encontramos un Arduino para mover los últimos. ¿Lo mejor de todo? Que es un proyecto abierto y que podremos, dentro de poco, construir por nuestra propia cuenta.

Fabrícate tu propio smartwatch


Jonathan Cook se presentó al concurso del medio Make con su propuesta: un reloj de muñeca con un display de blanco y negro en el que no sólo se muestra la hora y la fecha sino que también nos sirve para recibir notificaciones desde su smartphone: correo electrónico, redes sociales, mensajes de texto… Algo que yacemos visto en anteriores ocasiones.

El resultado final, fruto de la combinación de los tres elementos ya citados, es un reloj de muñeca algo rústico que dista del acabado de los modelos comerciales aunque precisamente esa no es la mayor preocupación. Funciona sin problemas y su creador pondrá a disposición de todo el mundo la documentación para que podamos fabricar uno por nuestra cuenta.

De momento en la página web oficial de Open Source Watch podéis ver el progreso de este reloj y empezar a montarlo. Aunque hay unos cuantos elementos fijos, por ejemplo podemos poner algunos personalizados a nuestro gusto como la pantalla. Jonathan ha optado por utilizar un OLED monocromático pero podemos usar otras más.

Veremos si coge peso y la comunidad se anima a seguir creando alrededor de este proyecto. Dependerá también del triunfo de la categoría que, de momento, está siendo bastante discreto. Eso sí, veremos aquí cuánto pesa la cultura maker y no tanto la del consumidor medio para que salga adelante.

martes, 29 de abril de 2014




El BB.Suit, un traje impreso en 3D dotado de conectividad wifi, GPS y bluetooth



La prenda, creada por el diseñador holandés Borre Akkersdijk, convierte a quien la lleva en una especie de punto de acceso andante a la red

Borre Akkersdijk se ha convertido no solo en diseñador de moda sino en un auténtico gurú, al adelantarse a las posibilidades de la tecnología ‘wearable’ (llevable o ponible) y creando una prenda de vestir que convierte al usuario en un punto de acceso a internet. Esta característica hace posible desde vestir un MP3, hasta enviar una señal de localización vía Google Maps o compartir imágenes de un concierto a través de bluetooth.

BB.Suite es por ahora un prototipo creativo con el que el diseñador pretende constituir una plataforma de diseñadores y desarrolladores que profundicen en nuevos usos para textiles en la era de internet, a la par que formulan nuevas posibilidades del prometedor combinado entre moda y tecnología. Se trata también de explorar las capacidades que ofrece este traje a la hora de aprovechar los movimientos corporales para llevar a cabo diversas funciones dentro de una nueva interfaz de usuario. Levantar las manos, caminar o cruzar las piernas pueden ser comandos que faciliten al usuario prescindir de las pantallas. Nuevos campos de desarrollo tecnológico para el futuro.


Impreso en 3D

La producción de este traje ha sido posible gracias a la impresión en 3D, una tecnología que permite combinar algodón y fibras de hilo con materiales conductores. Esta ha sido la clave para incorporar wifi y GPS en la prenda, que posee además soporte NFC y conectividad bluetooth.

Borre Akkersdijk lleva trabajando en esta idea desde el 2009, un avanzado prototipo ha sido presentado recientemente en el Festival Tecnológico Musical de Estados Unidos, donde transmitió su ubicación y permitió a los músicos cargar temas en una página especial que usaba al propio traje como punto de acceso.

La producción de este tipo de ropa es compleja y muy costosa y queda por solucionar el tema de su durabilidad en el tiempo. La baja intensidad de las señales la haría inocua para el usuario.

lunes, 31 de marzo de 2014



Foodini es una impresora 3D en la que la tinta son alimentos frescos







Foodini es una impresora 3D en la que las cápsulas de tinta están formadas por los ingredientes de una comida, así, tal y como suena. Hablamos de un hecho, pero en realidad estamos ante un proyecto que busca financiación, y que curiosamente tiene sus cuarteles generales en nuestro país, más concretamente Barcelona.
La empresa detrás de este invento es Natural Machines, que se ha dispuesto a mezclar campos tan diferentes como el de la creación de comida, con la tecnología de las florecientes impresoras 3D. La idea pinta muy bien, y podéis ver cómo funciona en el siguiente vídeo:





Llegar a verlo en cada cocina como el que se encuentra un microondas, parece un camino muy largo, pero no podemos evitar dejarnos llevar por el entusiasmo de sus creadores. Ellos valoran positivamente el hecho de que los ingredientes sean frescos y lleve a la gente a comer de una forma más saludable.


La impresora tiene más la función de crear formas con los alimentos frescos que introducimos en las cápsulas, que la de cocinar, ya que muchos de los resultados a veces podrán ser consumidos instantáneamente, pero otras serán un paso antes de ser pasados por el horno o microondas.


Raviolis con relleno personalizado galletas con diseño especial, o carne picada formando singulares hamburguesas, todo suena interesante, pero por las primeras impresoras nos piden 1.000 dolares en Kickstater. Por una inversión de 2.000 dólares, los que tengan más prisa, tendrán acceso a los primeros modelos en octubre.


Foodini